jueves, 28 de marzo de 2013

Comunicación, esa palabra


En primer lugar, y sin poder ser de otra manera, quiero introducir a la Comunicación sosteniendo dos axiomas base: La comunicación es una práctica sociocultural de producción de sentido y “Es imposible no comunicar”. Podemos concebir a la comunicación desde la cotidianeidad, en su uso diario. Y podemos entenderla como una profesión abocada a la gestión de los mensajes que se emiten y se reciben, los signos y los significados que construyen en una red de semiosis infinita: siguiendo a Peirce,  la manera como pensamos, como significamos, como hacemos sentido.
En la misma dirección, Eliseo Verón nos dice que el sentido de la comunicación no se construye sólo desde el emisor en tanto condiciones de producción, sino también desde las condiciones de reconocimiento, como instancia de recepción. En esta interacción entre quienes producen y quienes reconocen aparece un circuito de interrelaciones, subjetividades, sentidos que se construyen, se negocian y se disputan.
Entiendo a la Comunicación como una disciplina y una perspectiva de abordaje factible de ser aplicada a cualquier práctica social. Desde una mirada analítica pero también como postura para construir un modo de intervención, planificado y estratégico, con la finalidad de generar procesos de cambio que atraviesen las relaciones comunicacionales.
Esas relaciones comunicacionales, siguiendo a Washington Uranga, son “situaciones de comunicación que no se limitan a la interacción entre un emisor y un receptor, sino que están inmersas en un todo significativo que se manifiesta por medio de distintos discursos, los cuales pueden contradecirse, sin dejar de pertenecer por ello al todo. Una relación de comunicación comprende las relaciones intrapersonales (yo conmigo mismo), grupales, sociales en general; las circunstancias económicas, políticas, culturales, el  desarrollo de ciertas tecnologías, de ciertas formas de enfrentar y resolver los problemas de la naturaleza de la sociedad”.[1]

No existen instituciones que no comuniquen, en todo caso es posible que no planifiquen sus comunicaciones.



[1]           Uranga, Washington. Gestionar desde la comunicación. Cátedra Procesos de la Comunicación, Facultad de periodismo y Comunicación, UNLP, La Plata, 2003.

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